Tener la inspección técnica al día garantiza que el vehículo cumple con las condiciones de seguridad vial y protección del medio ambiente para circular. Sin embargo, dado que entre cada ITV periódica se pueden producir fallos, desde AECA-ITV nos explican qué elementos podemos comprobar para asegurar que nuestro vehículo se mantiene en buenas condiciones.
Dado que entre cada inspección técnica pasa un periodo de tiempo determinado, el cual depende del tipo de vehículo y su antigüedad, es recomendable que entre cada comprobación obligatoria los conductores se aseguren de que su vehículo se mantiene en buenas condiciones.
Aunque hay defectos que no se ven a simple vista y que únicamente pueden ser detectados a través de la minuciosa inspección que realizan las estaciones de ITV con los equipos y sistemas adecuados, hay algunos elementos del vehículo cuyo correcto funcionamiento se puede comprobar por el propio usuario de forma sencilla.
La Asociación Española de Entidades Colaboradoras de la Administración en la Inspección Técnica de Vehículos (AECA-ITV) enumera 9 partes del vehículo que podemos comprobar entre cada inspección periódica y que nos ayudarán a mantener su seguridad y buen funcionamiento.
- Los neumáticos: Comprobar tanto la presión de inflado como el estado de los mismos (la profundidad del dibujo, desgastes irregulares, cortes o ampollas, etc.).
- Los frenos: Revisar que no hay pérdida de tacto en el pedal de freno y el nivel del líquido de frenos. Si el nivel está bajo, podría indicar alguna fuga en el circuito o que los frenos están gastados. Detectar la aparición de ruidos anormales al frenar originado por los testigos de desgaste de pastillas.
- El sistema pos tratamiento de gases: No debe haber fugas en el escape, detectables muchas veces por un cambio del ruido del vehículo con el motor en marcha y se debe revisar el color del humo de escape.
- El aceite: La marca del nivel de aceite motor en la varilla debe quedar siempre entre el máximo y el mínimo. Si no se encontrase en este rango, se debe corregir ya que puede significar una avería de motor (“chorreo” de inyectores o desgaste de segmentos/asiento de válvulas).
- Los limpiaparabrisas: Ante grietas o pérdida de elasticidad de las escobillas, se deben sustituir. Además comprobar el nivel de líquido de los limpiaparabrisas, más aún en esta época que proliferan los insectos y se incrementan los viajes.
- La batería de arranque: Se debe comprobar la fijación al bastidor, ausencia de fugas de electrolito, estado de los bornes y conexiones.
- Las luces: Hay que asegurarnos de que todas las luces (faros, intermitentes, luces de freno, luces de marcha atrás, luces de posición) funcionen correctamente y estén bien orientadas.
- La carrocería: Hay que prestar especial atención a los efectos de oxidación o corrosión, roturas ya que pueden provocar daños a los transeúntes o, en caso de siniestro con un motorista o ciclista, provocar una mayor gravedad en sus daños, También a posibles defectos de las fijaciones de los elementos del exterior del vehículo y revisar el estado de los cristales y espejos, así como el correcto funcionamiento de las puertas.
- El acondicionamiento interior: En los cinturones de seguridad, hay que revisar su estado (cortes, desgastes, etc.) y funcionamiento (la hebilla ancla correctamente, se recoge sin problemas, etc.), así como el estado de los asientos. Además, comprobar que los testigos luminosos funcionen de forma correcta reflejando el perfecto funcionamiento de todos los sistemas de seguridad del vehículo.
Por su parte, en caso de que se considere necesario, desde AECA-ITV recuerdan que existe la ITV voluntaria, un tipo de inspección técnica que puede ser completa (si así lo solicita el interesado), como la que se realiza de forma obligatoria y periódica a todos los vehículos, o parcial, lo que quiere decir que únicamente se comprueba el correcto funcionamiento de algún elemento o sistema específico del vehículo, por ejemplo, el de frenos, dirección o emisiones.
Este tipo de inspecciones suelen tener un coste menor al de una ITV periódica y obligatoria y no afecta su fecha de caducidad. Además, permite al conductor conocer si su vehículo se encuentra en las condiciones correctas para poder emprender un viaje por carretera de forma segura.
Importancia de la ITV
Hay que recordar que no tener la inspección técnica del vehículo al día puede ser causante de siniestros viales, con fallecidos y heridos de distinta consideración y provocar niveles de contaminación nocivos para los ciudadanos. Además, este incumplimiento está tipificado como una infracción grave o muy grave por la normativa aplicable en materia de tráfico y, en consecuencia, puede ser objeto de una sanción económica de 200 ó 500 euros, dependiendo del caso.

