A medida que Europa acelera su transición hacia un transporte por carretera climáticamente neutro, la Asociación Europea de Fabricantes de Automóviles (ACEA) y Eurelectric instan conjuntamente a los responsables políticos a priorizar la preparación de la red para la infraestructura de carga de vehículos pesados ​​(HDV).

Los objetivos de reducción de CO2 para HDV exigen un importante aumento de camiones y autobuses de cero emisiones para 2030, con hasta un tercio de las nuevas matriculaciones de vehículos de cero emisiones (ZEV). Sin embargo, el despliegue de infraestructura de carga adecuada para vehículos pesados, especialmente a lo largo de los corredores de la RTE-T y en ubicaciones urbanas y de depósito clave, se ve frenado por las limitaciones de la red, los largos trámites de permisos y los cuellos de botella regulatorios.

En un nuevo documento conjunto, ACEA y Eurelectric subrayan el papel crucial de los Operadores de Sistemas de Distribución (OSD) y piden un enfoque anticipatorio y orientado a la demanda para las inversiones en la red. “Una red de carga adaptada a su propósito para vehículos pesados ​​es esencial para descarbonizar el transporte por carretera. Sin embargo, sin una red preparada para el futuro, esta transición simplemente no se producirá”, declaró Thomas Fabian, Director de Vehículos Comerciales de la ACEA. “Necesitamos que se creen las condiciones propicias para garantizar una transición eficaz y eficiente hacia un transporte por carretera de cero emisiones en todo nuestro continente”.

El documento describe varias recomendaciones políticas clave, entre ellas una mayor transparencia mediante mapas armonizados de capacidad de la red, la simplificación de los procesos de autorización, inversiones anticipadas y modelos de conexión flexibles. También hace hincapié en la necesidad de habilitar la carga de megavatios (MCS) y de garantizar que la tarificación de la electricidad respalde la competitividad de los camiones y autobuses de cero emisiones.

La ACEA y Eurelectric instan a las instituciones y a los Estados miembros de la UE a proporcionar la base necesaria para un futuro descarbonizado del transporte por carretera en Europa.