La Unión Europa pone hoy en marcha la normativa CAFE (las siglas en inglés de Clean Air For Europe), un sistema de emisiones de combustible medias corporativas que endurecerá las emisiones de dióxido de carbono permitidas para los coches vendidos nuevos. La regulación establece que las emisiones de dióxido de carbono no deben superar los 93,6 gramos por kilómetro en los coches matriculados nuevos. Dicha normativa será aplicable en los 27 países de la UE y se mantendrá hasta 2029.
A partir de ahora, la normativa CAFE exige que la media de emisiones de CO2 en los vehículos de cada fabricante se reduzca en un 15% en comparación con los niveles de inicio de década. El límite que entra en vigor este 2025 se reducirá aún más en 2035, estableciéndose en 49,5 gramos de CO2 por kilómetro, con el ánimo de implementar la prohibición de facto de las ventas de vehículos de combustión de gasolina y diésel.

