La resolución judicial considera probado que el pasado jueves 28 de mayo, a las 11.30 horas, el acusado se encontraba en la estación de autobuses de Las Palmas y accedió al interior del autobús destino Maspalomas sin el uso obligatorio de mascarilla. Dos agentes de policía acudieron entonces a la zona e informaron al ahora condenado de la obligatoriedad de las mascarillas en el transporte público y le requirieron que la usara.

Tras esto, según expone el fallo, el usuario «se negó reiteradamente, agarrándose fuertemente al sillón del autobús, negándose a bajarse de la misma, por lo que procedieron a su detención y, con total menosprecio del principio de autoridad que representan y a fin de obstaculizar su función, comenzó a forcejear con los agentes actuantes”.

Consecuencia de lo anterior, uno de los policías tuvo lesiones leves en codo derecho y escoriación en el antebrazo izquierdo, y el otro una escoriación lineal en el antebrazo.

 

Fuente: Facua