La movilidad en vehículo sigue estando restringida y solo permitida en los supuestos recogidos en el artículo 7 del RD 463/2020. El motivo de esta petición se basa en un estudio realizado por la DGT sobre una muestra de 170 tramos de control (radares fijo y de tramos) del comportamiento de la velocidad a la que circulaban los vehículos durante el estado de alarma y su comparativa con los mismos días del año anterior.
El informe constata un aumento de la velocidad de circulación de los vehículos ligeros a su paso por los puntos de control de velocidad. Concretamente durante el estado de alarma el porcentaje de conductores que circulaban con exceso de velocidad ha aumentado un 39%.
La velocidad es uno de los principales factores de riesgo tanto en la ocurrencia de accidentes como en las consecuencias del mismo y por eso es imprescindible que los conductores respeten los límites establecidos. Una velocidad segura protege no solo al conductor y a los pasajeros que le acompañan, sino también al resto de personas con las que se comparte la vía.
Esta llamada de atención se realiza días antes de que el próximo lunes 11 de mayo numerosos territorios pasen de fase en el Plan para la transición hacia una nueva normalidad y que supondrá la incorporación de trabajadores a sus puestos de trabajo. Muchos de ellos optarán por el vehículo privado para su desplazamiento al trabajo en un momento en el que todavía se registran niveles bajos de intensidades viarias.
La reducción de la movilidad ha tenido un reflejo en la evolución de la siniestralidad mortal. Entre el 15 de marzo y el 7 de mayo, el número de accidentes mortales se ha reducido un 71%, y el de personas fallecidas lo ha hecho un 69%. Así, 49 personas han fallecido durante el estado de alarma, en comparación con 159 personas fallecidas en 2019.
La Dirección General de Tráfico recuerda la importancia de respetar los límites de velocidad, evitar el uso del teléfono móvil durante la conducción y utilizar los accesorios de seguridad. Estos consejos son igualmente importantes para la conducción dentro de las ciudades, por cuyas calles está comenzando a circular un número creciente de peatones y ciclistas.
Si bien es cierto que se puede salir de los hogares para pasear y hacer deportes a horas establecidas, no se puede coger el coche para desplazarse a segundas residencias, ni para acudir a parajes naturales para pasear o hacer deporte.

