De esta forma, el frenazo de la actividad comercial derivado del estado de alarma provocó que las ventas de usados pasaran de registrar una media de unas 9.000 unidades al día a apenas 1.000 unidades, lo que supone un desplome medio diario de más del 88%. De hecho, el 79,9% de las ventas se realizaron entre el día 2 y el día 13, justo antes de que el Gobierno decretase el estado de alarma para evitar la expansión del brote de coronavirus.
Por semanas, los primeros cinco días hábiles de marzo, del 2 al 6, las ventas de turismos de ocasión crecían un 8% en comparación con los mismos días de 2019, mientras que en la tercera semana de marzo, el desplome ya fue del 63%, superando el 85% en las sucesivas.
Ante esta situación, Ganvam estima que la distribución dejará de ingresar unos 1.800 millones de euros por el parón de la actividad, teniendo en cuenta que el stock de VO se sitúa ahora mismo en unas 225.000 unidades.
En este sentido, su presidente, Raúl Palacios, recuerda además que “aunque no tengamos ingresos, las redes tenemos que seguir haciendo frente a los gastos fijos. Sólo los intereses mensuales por un stock de VO que ahora mismo no podemos vender ascienden de media a seis millones de euros”.

