Esta moderación ha supuesto un respiro en la escalada de precios de los últimos años. Para entenderlo: en enero de 2021, para comprar un coche eléctrico de ocasión había que pagar, de media, 25.882 euros. Dos años después, 11.000 euros más. Y esa ha sido la tendencia a lo largo de estos años, con crecimientos interanuales medios de dos cifras entre junio de 2022 y marzo de 2023 hasta alcanzar una subida del 35,7% en agosto de 2022.
A pesar de la moderación de precio, un eléctrico de ocasión puede llegar a costar 34.793 euros, un precio que todavía está muy por encima de los 18.358 euros que cuesta de media un diésel de segunda mano o los 20.252 euros el de gasolina.
Esta moderación del precio tiene un efecto directo en las ventas. De esta forma, el informe pone de manifiesto cómo las operaciones con usados eléctricos de ocasión crecieron más de un 40% en septiembre, hasta alcanzar 1.012 unidades vendidas; si bien acumulan un descenso del 6,4% en lo que va de año, con un total de 8.074 unidades vendidas.

