Antes de saber a qué se dedica una persona, cómo es o qué le importa, es posible que los demás ya se hayan formado una impresión de ella basándose en el coche que conduce. Según un estudio de Autohero realizado entre más de mil usuarios de coche en España, el 80,8% afirma haberse formado alguna vez una primera impresión de alguien basándose en el coche que conduce.
La encuesta también revela que el 53,8% considera muy o bastante importante que su propio coche refleje su personalidad. Los resultados analizan esta relación en dos direcciones entre los coches y la identidad: la impresión que las personas se forman de los demás y la imagen que quieren transmitir a través del vehículo que eligen.
Cuando se les pregunta qué coche asocian con un profesional de gran éxito, el 41,5% de los encuestados relaciona en primer lugar este perfil con un coupé o un deportivo. Esta asociación se mantiene cuando el perfil pasa a ser el de una persona que marca tendencia y concede especial importancia al estilo de vida y la estética, ya que este tipo de vehículo vuelve a ocupar el primer lugar, con un 29,9%.
Las asociaciones cambian cuando se trata de perfiles más prácticos o concienciados con el medioambiente. Los coches pequeños o urbanos son los que más se vinculan con personas prácticas, con un 36,3%, y con la conciencia medioambiental, con un 47%. Los SUV, por su parte, se asocian principalmente con personas con visión de futuro y abiertas a nuevas ideas, con un 23,5%, y con perfiles aventureros y amantes de las actividades al aire libre, con un 19,8%. Sin embargo, estas asociaciones no se trasladan necesariamente a las prioridades de compra: solo el 8,1% de los encuestados señaló el impacto medioambiental entre los principales factores a la hora de elegir su coche actual.
Estas percepciones también entran en juego a la hora de elegir un coche propio. El 49,6% afirma haber descartado alguna vez un coche que le gustaba porque su diseño, color, marca o imagen general no encajaban consigo. La elección incorpora así una cuestión que no se resuelve únicamente comparando características técnicas. Junto a lo que ofrece el vehículo, una parte importante de los encuestados valora hasta qué punto se identifica con él.
Sin embargo, el presupuesto puede limitar esa elección. El precio es el factor más mencionado al recordar la compra del coche actual, señalado por el 51,2%. Y, ante un escenario sin restricciones económicas, cerca del 64% elegiría otro vehículo para que reflejara mejor su personalidad. Frente a ellos, el 21,7% ya considera que su coche encaja perfectamente con su personalidad, independientemente del presupuesto.
Para explorar el equilibrio entre estética y utilidad, Autohero plantea una elección entre dos coches con precio, fiabilidad y especificaciones técnicas similares. Seis de cada diez encuestados afirmaron que elegirían el coche que resultara más práctico para sus necesidades, frente a tres de cada diez que optarían por el que más les gustara por su diseño y apariencia. La proporción de quienes priorizan el diseño es mayor entre los hombres que entre las mujeres (36,2% frente al 25,4%). Aun así, la practicidad sigue siendo la opción preferida tanto entre los hombres (57,6%) como entre las mujeres (66,1%).
Y si hablamos de identidad, es difícil no pensar en una imagen muy instalada en el imaginario colectivo, la de esos coches personalizados hasta el último detalle que tantas veces hemos visto en películas y en la cultura popular. Pero hacer un coche más propio no tiene por qué llegar tan lejos. De hecho, el 47% de los participantes afirma haber realizado algún cambio en su vehículo para adaptarlo a sus gustos o sentirlo más suyo, desde la decoración interior y las llantas hasta los accesorios exteriores o el equipamiento de entretenimiento. La diferencia por edad está especialmente marcada, ya que el 69,7% de los jóvenes de 18 a 29 años ha personalizado su coche, frente al 23,9% de quienes tienen 62 años o más. Es decir, esta práctica es casi tres veces más frecuente entre los conductores más jóvenes.

