Yamaha X Max

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Tras probar la Majesty S la siguiente toma de contacto de las scooters de Yamaha tenía como protagonista a la X-Max 125, la superventas de la marca de los diapasones. Se trata de una maxiscooter con un motor de 4 tiempos, con inyección de combustible y refrigeración líquida, nuevo diseño de carenados y novedosas llantas de aleación de gran diámetro. Nos pasan las llaves y nos explican a grandes rasgos las claves de su sencilla utilización. La vemos grande y con aire deportivo.

Nos gusta su puesta en escena. En el tablero de instrumentación vemos a la izquierda información digital sobre la cantidad de carburante del que disponemos en el depósito de combutible y a la derecha, velocímetro y odómetro. Cuenta con amplio espacio para almacenamiento de objetos.

Arrancamos. Salimos del concesionario oficial Yamaha en Alicante sito en la Avenida de Benito Pérez Galdós, Alicante Motor y nos encaminamos hacia Urbanova. La primera impresión a su manillar es que hay que pillarle las medidas. Con la Majesty fue fácil; con esta necesitaremos un mínimo período de adaptación. Es muy cómoda. Nos gusta la posición de conducción de brazos y pies.

La maneta del gas hay que dosificarla en ciudad porque intuimos que anda bastante. Salimos del casco urbano en el que se mueve con soltura y sobre todo con agilidad y nos dirigimos a la zona de playas por la vía urbana en dirección El Altet-Arenales. La potencia nos da seguridad y en muy poco tiempo nos distanciamos del resto de vehículos. Sus aceleraciones son interesantes y más que suficientes con una dirección precisa. Hace demasiado viento para nuestro gusto pero la X-Max se desenvuelve con nobleza y tiene un comportamiento que nos inspira confianza.

Le hacemos la sesión fotográfica desde todo tipo de ángulos. De Urbanova nos dirigimos a El Campello, cogiendo toda la costa que sea posible que es más bien poca por culpa del urbanismo surrealista que padecemos en esta ciudad. Además de por su aceleración, la X-Max nos está gustando por su frenada. Es segura. La paramos donde queremos.

Las suspensiones son claramente deportivas, tirando a duras, como nos gusta, aunque el trasero se moleste un poco. La dirección absorbe bien los baches de los que está lleno la ciudad por falta de mantenimiento. No hace extraños la moto. Es noble. Los retrovisores cumplen muy bien su función sobre todo de cara a otros colegas moteros. Alguno está empeñado en quitarnos las pegatinas.

La trazada de las curvas se hace con facilidad porque estamos ante una scooter muy manejable por más que sus medidas, en una primera impresión, nos parezcan de enjundia. El chasis nos está demostrando su carácter compacto y deportivo. Ya de vuelta al concesionario y en un tramo de carretera damos gas con energía y terminamos la prueba rutera con la convicción de que estamos ante una excelente moto en todos los apartados a estudio: aceleración, estabilidad, frenos, chasis, dirección y motor. Los consumos, muy bajos, ponen broche final a un producto sobresaliente y plenamente recomendable. El precio de la Yamaha X-Max 125 es de 3.949 euros. Nos parece muy competitivo.

En resumen, estamos ante uno de los vehículos más interesantes para circular por ciudad y particularmente, por sus medidas, ideal para trayectos interurbanos, comarcales, por sus prestaciones, medidas y peculiaridades mecánicas. Después de haberla probado comprendemos que sea la scooter más vendida de su segmento en Alicante por su impecable relación calidad-precio. Agradecemos a Alicante Motor Yamaha las facilidades dadas para la realización del presente reportaje.

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