Matrícula histórica: requisitos y ventajas

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¿Tiene un coche con más de 30 años? Quizás le interese matricularlo como coche histórico. Vamos a ver cuál es su ventaja y cómo hacerlo. La matrícula histórica se rige por un reglamento que proviene del Real Decreto de 1995, de España, que hace referencia a un requisito indispensable para poder circular en las carreteras a vehículos antiguos que tienen desde su año de creación o matriculación igual o más de 30 años, previamente determinado por la ITV.

Podemos definir este concepto de forma más sencilla para que todos lo entendamos: Es un documento que patenta un automóvil como un objeto de valor histórico, lo cual le permite adquirir recursos y ventajas que le ayudarán a eximirse de varias políticas obligatorias. Suelen ser importantes para coches de valor coleccionable.

Las ventajas que nos ofrece una matrícula histórica son: estar exento de pago de impuesto de circulación en la mayoría de los municipios, mientras que en otros obtiene un 50% de descuento. La matrícula histórica permite hacer las inspecciones de ITV cada más tiempo. Normalmente este tipo de servicio tiene una variación de 2 a 5 años según el tipo y los años del vehículo.

Tienen un mayor descuento en seguros de coches clásicos dependiendo el tipo de coche o en algunas corredurías como Alfonso Fígares, se puede contratar la pérdida total o una ampliación de las coberturas que pueden cubrir daños propios hasta un valor pactado (recuerde que no es necesario que su vehículo tenga una matrícula histórica para contratar su seguro de coches clásicos; simplemente tiene que tener 20 años o más). Aquellos que son considerados vehículos históricos por patrimonio o bien de colección obtienen un precio mucho más especial.

El vehículo debe cumplir ciertos requisitos para conseguir una matrícula histórica: Lo principal, tener igual o más de 30 años como ya hemos dicho anteriormente, tener la ITV aprobada y no haber sufrido modificaciones técnicas. Deben ser coches que se encuentran incluidos dentro del Inventario General de Bienes Muebles, patentados como bienes de interés cultural, así como aquellos que se demuestre que han tenido un papel fundamental dentro de la historia. En el caso de los vehículos coleccionables la matricula se otorga por su singularidad o rareza, que formen parte de una línea de coches antigua.

Convertir un vehículo en histórico es un proceso tedioso ya que están involucradas varias administraciones. Aun así, explicamos cómo hacerlo para facilitarle el proceso: Lo principal, es comprobar que cumple los anteriores requisitos. Tendrá que acudir a un laboratorio oficial para llevar a cabo una rigurosa inspección del vehículo, además de presentar la documentación que acredite su autenticidad y un pago de 350 euros (puede variar). Aquí realizarán también unas fotos para que quede constancia de su actual situación. Si modificará cualquier cosa del vehículo posteriormente, con estas fotos podrán verlo y rechazarlo. Y también entregarán una ficha especificando cada cuanto tiempo tiene que pasar la ITV.

Si en su caso el vehículo lo quiere convertir en VH por una peculiaridad de su vehículo como que es de coleccionista u otras razones similares, tendrá que acudir a un club de coches clásicos o al taller del fabricante, para que acredite la peculiaridad de su vehículo (puede costar 40 euros aproximadamente). Este papel tendrá que entregarlo y presentar su solicitud en su comunidad autónoma.

El siguiente paso será pasar una ITV especifica en la que corroboren que cumple todas las especificaciones que haya en el informe realizado por el laboratorio. Si se pasa la ITV le darán una nueva ficha que tendrá que llevar a Jefatura de Tráfico, en la que nos entregarán la nueva documentación con dos matrículas tras pagar la tasa correspondiente (alrededor de 93 euros). Le darán la matrícula normal y la matrícula histórica, esta empieza por H y tiene 4 cifras y 3 letras. Solo falta recoger sus nuevas matrículas.

Esta es la documentación que necesitará para este trámite: DNI; permiso de conducir español; tarjeta de residencia y pasaporte más número de Identificación de Extranjeros (si se da este caso); acreditación de que es el propietario del vehículo; documentación que se tenga para demostrar las características el vehículo, como un certificado del fabricante o Club de Vehículos históricos; tarjeta ITV; factura de compra-venta o acta notarial; informe realizado por un laboratorio oficial; resolución favorable de la consejería de industria de la CCAA en la que esté el laboratorio oficial; ficha técnica reducida de las características del vehículo y en el caso de que sea un vehículo importado, el DUA.

 

Fuente: Alfonso Fígares

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